¿Qué pasó el 11 de Noviembre del 2007?

08.Jun.09

El partido ultraderechista Democracia Nacional había convocado una manifestación racista en Usera, al sur de Madrid ciudad, barrio obrero y con una alta tasa de inmigración con un cartel que imitaba a otro usado por un partido ultraderechista de Suiza. Los antifascistas decidimos que el día 11 de Noviembre no nos podíamos quedar en casa y preparamos una protesta a mitad del recorrido de Democracia Nacional para denunciar su manifestación xenófoba e ilegítima. De camino, entramos en el metro de Legazpi y nos montamos en los distintos vagones. En uno de ellos se encontraba el militar fascista Josué Estébanez de la Hija que preparado con un cuchillo de caza asesinó de una puñalada en el corazón a Carlos Javier Palomino “El Pollo”. La situación al principio fue muy confusa para todos ya que muchos no sabíamos lo que había pasado. Al intentar desarmar al asesino fascista, este hirió de gravedad a otro compañero.

Después de conseguir sacar del metro a nuestros dos compañeros y una vez que estaban siendo atendidos por los servicios sanitarios, decidimos que ahora más que nunca teníamos que seguir con lo que habíamos empezado, que era denunciar una manifestación racista y la impunidad con la que los fascistas campan por nuestras calles.

Al grito de “ninguna agresión sin respuesta”, “los ricos señalan los nazis apuñalan”, “no pasarán”, etc., comenzamos todos a caminar hacia Usera. Una vez allí, la Policía carga contra nosotros. En ese momento es cuando un compañero es golpeado repetidas veces por un policía con la culata de su bocacha. Nuestro compañero quedó en el suelo, medio inconsciente, y con una brecha en la cabeza.

A pesar de que pedimos a la Policía que parase la manifestación racista para que una ambulancia(que tardó mas de media hora en llegar) pudiese venir a socorrer a nuestro compañero, éstos permitieron que la manifestación de DN pasase a sólo unos 4 metros del compañero mientras los fascistas le hacían fotos y se reían de él. La policía no sólo no llamó a la ambulancia sino que además permitió las mofas e insultos de toda la manifestación de DN.

Los dos compañeros que habían atendido y acompañado al compañero herido, junto con él, también son detenidos por la Policía y acusados de resistencia a la autoridad.

Tras enterarnos de que nuestros compañeros son trasladados al Hospital 12 de Octubre de Madrid, nosotrxs decidimos desplazarnos hasta el hospital para acompañar a los heridos. De nuevo la policía nos trató con malas maneras, manteniendo un gran número de furgones con los antidisturbios preparados con los equipos para cargar contra los allí reunidos.

La misma noche del asesinato nos concentramos en Sol cerca de 1000 personas, en donde por primera vez se coreó “Carlos hermano, nosotrxs no olvidamos”.

Mientras los medios de comunicación trataban lo ocurrido como “una reyerta entre bandas”, los allí concentrados gritaban “no son reyertas, es lucha de clases”. Así mismo, militantes antifascistas leían un comunicado en el que afirmaban que “no ha sido un muerto por pandillismo, Carlos ha sido asesinado por defender a la clase trabajadora, sin pararse a mirar el color de su piel o su país de procedencia”.